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domingo, 22 de noviembre de 2009

Gelatina de Fresa con crema agria

No me voy a disculpar por no haber escrito antes, no voy a inventar un accidente o exagerar mi remordimiento. Take me as I am, my bitches!
¿Muy fuerte? Empiezo.

¡Nunca! ¡nunca! se enfermen y vuelvan a la casa de la cual salieron corriendo. Estuve una semana a la merced del par de viejitos que por lo general están a la merced mía. Dios mío no sabía si estaba alucinando por la fiebre o porque me estaba volviendo loca.
Esta es la situación en esa casa:
El Señor casi no oye y la señora casi no entiende. Si alguien suelta un grito a media noche el que puede ayudar no logra escuchar y la que escucha no puede ayudar.
¿Cómo le hago pues?

Y ¿qué hay de comer en una casa de viejitos? Pollo hervido y papa hervida. Los sábados llega la hija favorita con una caja de donas…Donuts are the devil! Por lo tanto decidí hacerme una gelatina de fresa porque estaba enferma y los enfermos comen jello.

Claro, ésta gelatina no era la típica aburrida que te lleva la enfermera. Lleva una capa de crema agria en medio de la gelatina y sabe a pecado de lo rico que esta, ya sé que estoy hablando de una gelatina pero vale la pena hacerla. Se sirven un plato de gelatina y se sientan enfrente de la tele.

Eso hice yo, horas enfrente de la tele, lo que paso fue que me obsesioné con “The Rachel Zoe Proyect”, la estilista de las estrellas que pesa como 70 lbs. Con un pelucón enorme de pelo güero y lentes que le tapan la mitad de su cara. ¡Fabulosa! La verdad es que no puedo decidir si es más divertido burlarme o endiosarme de la serie. Es una línea borrosa entre pena ajena y “yo quiero estar ahí”.

Definitivamente en ocasiones se vuelve una comedia, estaba a las carcajadas cuando hacen llorar a Brad, el asistente (por supuesto gay) de Rachel. Llora y renuncia en la recámara de Rachel Zoe, llora en la cocina de Rachel Zoe, muy dramático, muy intenso.
http://www.youtube.com/watch?v=s_BXg5ssKUw
http://www.youtube.com/watch?v=_0GtnvfkDTg&feature=related

Y como hablan con un acento pausado y sus palabras acortadas y marcadas: “Li-teral-mente me… mue-ro” dice Rachel. Pues no creo que LITERALMENTE se esté muriendo ¿verdad?
Brad y su frente con intensas curvas, yo conté como 7 allá arriba. Taylor una ridícula amargada “O-dio mi tra-ba-jo” “Pre-fiero dar-me un ba-la-zo”, todos se la pasan diciendo “Oh” pero tienen que formar una perfecta “O” en la boca y un poco apretada para poder pronunciarla como ellos.
“Ba-na-nas”.

Gelatina de fresa

Ingredientes
1 caja grande de gelatina de fresa
1 lata de 8 1/3 oz. de piña molida
1 caja de fresas congeladas
2 tazas de agua caliente
Crema agria, la necesaria (se le va untar una capa delgada, yo me emocione y le puse casi todo el bote, menos es mejor)

Modo de prepararse

1.Se pone a hervir el agua. Se disuelve la gelatina en el agua caliente, se le agregan las fresas, de preferencia descongeladas. Se agrega la piña molida y se revuelve todo.
2.La mitad de la mezcla se pone en el molde y se mete al refrigerador hasta cuajar. La otra mitad se deja afuera cuidando que no cuaje.
3. Cuando la mitad que está en el refri se ha cuajado se le unta una capa de crema agria, esparciendo como si se estuviera embetunando un pastel.
4. Ya que se extendió bien la crema agria, se le agrega la mitad de la gelatina que se dejo fuera y se vuelve a meter al refrigerador hasta cuajar.
5. Al servir se procura que el pedazo vaya con las dos gelatinas y en medio la crema.

viernes, 10 de abril de 2009

Biscotti, chingotti


Después de la desastrosa receta de pan de jengibre decidí irme a lo seguro: ¡Chocolate! Conmigo nunca quedas mal si involucras chocolate en la conversación o en los detalles, ¿Mejor regalo navideño? Chocolate. ¿Mejor regalo de cumpleaños? Chocolate. Y si es oscuro mejor.

Falta 1 día!
Pero, solo a mí se me ocurre hacer Biscotti cuando mi sacrificio de cuaresma es no tomar café, por supuesto que me muero por un café, en la mañana, por la tarde, antes de dormir. Me la paso tomando té todo el día, pero no es lo mismo, quiero la espuma de la leche cremosa, el sabor agrio del café y el olor a canela.
El domingo de Pascua voy andar corriendo por la ciudad como desesperada, comprando un Caramelo Marcado del Sospesso, un Caramelo Machiato del Starbucks y un café del nuevo cafecito San Remo, de la avenida Las Palmas, aunque me odian ahí no importa voy a llegar. Son minis los cafés pero cargados a más no poder, ayyyy…aunque tienes que aguantar la cátedra del origen del café que estas a punto de tomar: -“Este grano es de Guatemala con una mezcla híbrida de Veracruz”. - “¿Ah sí?, mmm ¡órale dámelo ya!
Después de mi recorrida por los cafés me voy a buscar un lugarcito bajo el sol y tratar de controlar mi temblorina.
Ya meroyamero….falta un día nada más.

La receta del Biscotti de chocolate es de la Gran Martha, y el detalle está en meterlos al horno, cortarlos en rebanadas y meterlos al horno, se voltean, se le da una rotación a la charola (¡eso dice la receta!) y se vuelven a meter al horno. Consíganse un buen libro porque si le hacen como yo, que me quedo, que me voy, que me voy a ver la tele, se les van a quemar. Por supuesto que se quemo, ¿cuándo no? pero con el chocolate ¿cómo sabes cuando ya se está quemando? Cuando te llega el olor ya es muy tarde.
En sí el biscotti sabía a brownie viejo, duro, pero un brownie viejo sabe casi tan rico como uno recién hecho. Digo…igual y uno se lo come, ¡o no?.


Biscotti de chocolate

Ingredientes
1 barra de mantequilla
4 onzas de chispitas de chocolate
½ taza de cocoa
1 ¾ tazas de harina blanca
1 ½ cucharaditas de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
2 huevos
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 taza de pistachos picados
1 taza de pasas

Modo de prepararse
1. El horno a 350 grados. Derrite mantequilla y chocolate en baño maría.
2. En un bol mediano se combina el cocoa, harina, polvo para hornear y sal. En otro bol se revuelve con la batidora eléctrica la azúcar, huevos hasta que la mezcal quede ligera, se agrega la vainilla, se bate hasta combinar. Se baja la velocidad de la batidora eléctrica y se agrega el chocolate derretido con la mantequilla y luego se agrega la mezcla de harina. Se incorporan con una cuchara, los pistachos y las pasas.
3. La masa va estar un poco blanda, si te ayuda métela en el refri unos 30 minutos cubierta con plástico para qué sea más fácil manejarla.
4. Se vacía la masa a una mesa con un poco de harina en la superficie. Se divide la masa en dos partes iguales y se forma cada una en una barra de 9” x 3”, más o menos yo no me preocupe mucho por la medida. Se colocan en una charola engrasada.
5. Se mete la charola al horno y se deja hasta que las barras estén firmes y bien cocidas, como unos 30 minutos. Sacar del horno; se dejan enfriar unos 15 minutos en la charola. El horno se baja a 275 grados.
6. Toma las barras después de que se enfriaron por 15 minutos y se corta en rebanadas de media pulgada de ancho. Se colocan planas en la charola y se meten al horno por 20 minutos.
Con una espátula se voltean las rebanadas; la charola se cambia de posición en el horno y se dejan las rebanadas otros 20 minutos o hasta que se vean un poco secas.
7. Sacar del horno y dejar enfriar en racas las rebanadas de biscotti.

domingo, 25 de enero de 2009

Flan


Mi propósito para el 2008 era aprender a cocinar, lo que paso fue que me acerque a la estufa (ya la se prender) pero no aprendí a cocinar. Necesito una receta como guía porque si no estoy perdida y todavía me friquea tocar un pollo crudo, todo frío y húmedo con el pellejo… ¡eeek!
Para el 2009, mi propósito es aprender las recetas de mi mamá. Aquí menciono que mi mamá no es de esas señoras con un repertorio de platillos mexicanos que te inspiran a regalar tu primer nacido por saber el ingrediente secreto. No es una cocinera con sazón, toda mi niñez fue pasada frente a comidas como: arroz blanco con pollo al horno, el postre era gelatina de fresa, la sencilla en agua, era un día especial si hacía fresas con crema. Casi nos volvíamos locos, ¿fresas con crema? ¿En serio? Ahhh.
No es Tita de Agua para chocolate, pero si tiene uno que otro platillo que trae buenos recuerdos. El Flan es uno de ellos, siempre siempre queda increíble, no tiene competencia, hasta la fecha no hay nadie que lo haga tan rico como ella. Aunque ya que vean los ingredientes se van a preguntar ¿cómo es posible no caer en un coma diabético? Porque ¡ay amá! Las latas de La lechera lo hace cremoso y las tazas de azúcar lo hace dulce y lo huevos pues nomás están ahí para completar la dosis de veneno.
Y sí, como todo lo que decido hacer, está bastante fácil pero con este postre la gente se queda impresionada, no hay nada como la idea de un flan para ponerse de buen humor y si lo que se promete se cumple pues no compa, no hay más que decir. Hay dos pasos muy importantes: el baño maría, el tiempo lo es todo en esta vida compas y al caramelizar la azúcar antes de vaciar la mezcla de la leche. La azúcar se me quemo un poco y depende del tiempo en que se caramelice la azúcar es la intensidad del sabor del caramelo. Fue un sabor más fuerte, más oscuro pero rico, ya que tenga mas práctica veré como lo prefiero.
Y ¿cómo salió?, ¡utz! In-cre-i-ble. Te sientas a disfrutar del Flan, llevas la cuchara a la boca y empiezas a sentir lo intenso del caramelo, después lo cremoso de la textura y no te das cuenta que con la mano libre estas dando de palmadas a la mesa y “Ohmygod” con cada golpe. Y de repente rompe tu corazón en canto “El amooor…”
Así de bueno esta.

Necesito salir y conocer gente, que triste que este sea el mayor placer que tengo. Ayúdame Señor.


Flan

Ingredientes
1 lata de lechera grande 397g
1 lata de lechera chica 100g
1 lata de leche evaporada grande 378g
3 huevos
1 cucharadita de vainilla
¼ de taza de azúcar granulada

Modo de prepararse
1. Caramelizar la azúcar a fuego lento; Se va extendiendo la azúcar hacia los lados de las paredes del recipiente (como de unos 4 cuartos + o -), casi llegando a la mitad de alto. Tienes que estar al pendiente meneando la azúcar y viendo bien el color, lo ideal es un amarillo dorado. Si quieres un sabor mas fuerte deja que la azúcar se haga oro oscuro.
2. En un bol se mezclan a mano las leches, vainilla y los huevos, con la licuadora se hacen grumos, es mejor a mano. Se hace a un lado.
3. Se prepara el baño maría; llenando de agua la olla unos ¾; para que tenga una base el recipiente le puedes poner como lo hice yo, un molde de pie de aluminio, lo pones de cabeza en el fondo de la olla y encima colocas el recipiente.
4. En el recipiente donde se caramelizo la azúcar se vacía la mezcla de las leches y huevo y se tapa con papel aluminio y se coloca una liga para asegurarnos que no va entrar agua del baño maría.
5. Ya colocado el recipiente en el baño maría se tapa la olla y a fuego alto hasta que se escuche que el agua esta hirviendo con fuerzas, después se deja 30 minutos a fuego lento. Y ya está, se deja un buen rato tal y como está en la olla, para poder sacarlo ya frío y sin temor de que se desbarate por lo caliente.

viernes, 9 de enero de 2009

Galletas de Avena


Esta Navidad me di cuenta de una cosa: La actitud lo es todo.
Antes de Navidad limpié mi depa, hice a un lado todos los muebles, barrí y le di una buena aspirada a los tapetes.
Después de navidad me pesé, temerosa del resultado, una dieta basada en galletas y licor no puede ser buena. Me subo a la báscula y veo que peso 10 libras menos, ¡superbien! Ya decía yo, una o dos galletas no afecta a nadie y vodka es en realidad diurético.
Pues… me sentía fabulosa, andaba como libélula! ¡Ligerita! Me veía en el espejo y me decía: “Aja, claro, es notorio, ahora veo esas libras de menos”. Casi me guiñaba el ojo y me decía yo solita “baby”.
¡Por Dios físicamente me sentía con 10 libras menos! La ropa me quedaba floja, mi mente entendía que había bajado 10 libras y mi cuerpo inmediatamente lo sintió y mi actitud cambio.
Dos día después veo que la báscula no está en cero, está en -10 algo así, oh no…. arreglo la báscula y me vuelvo a subir, imagínense la escena: yo arriba de la báscula con una cara de pocos amigos al ver el verdadero peso, casi pude oír el pop del botón del levi’s. ¡Ratas!
¡No había bajado de peso! ¡Había subido!
Mi mente se dio cuenta de esto. Mi cuerpo inmediatamente lo sintió. Mi actitud cambio.

Punto y aparte.
La mejor manera de ponerte en la onda navideña es hornear galletas, pones la música a todo volumen y abres la botella de champaña. Y listo, al rato estás taaaan contenta que se te olvida lo que está en el horno. Hubo como 4 charola que eché a perder porque deje las galletas de avena mucho tiempo en el horno. Para que queden blanditas es mejor dejarlas unos 12 minutos en lugar de 15 como lo hice sin querer.
Con una receta se hacen de 3 a 4 docenas, rinden muy bien y son ideal para regalar. (Aunque Lili se comió las galletas que le correspondían a su esposo ¿dónde quedó el amor?)
El chiste de estas galletas es la batidas de la azúcar con a mantequilla, o eso digo yo, porque antes yo echaba todo al mismo tiempo en una olla grandota y órale. Ya siendo un poco mas decente, me puse a leer la receta y vi que primero se bate la mantequilla con la azúcar y después se empieza a incorporar los ingredientes secos. Esto hace la diferencia y suena muy lógico pero antes yo ni en cuenta.
También creo que es importante comprar una avena de buena calidad, yo compro la Quaker Oats Old Fashion, y me ha dado muy buenos resultados. Es ahí donde encontré la receta, en la tapadera viene, no tienen chiste estas galletas. Todo está en las medidas y en los ingredientes, ah sí y en la batida de la mantequilla. La mejor mantequilla que se pueden encontrar, un amigo me dijo que las hace con manteca y pues discúlpame pero eso no me suena muy bien.

Galletas de avena

Ingredientes
2 barras de mantequilla, se dejan fuera del refrigerador unas horas para que este blanda
1 taza de azúcar morena
½ taza de azúcar granulada
2 huevos
1 cucharita de vainilla
1 ½ tazas de harina blanca
1 cucharita de baking soda
1 cucharadita de canela molida
½ cucharadita de sal
3 tazas de avena cruda, no la hagan y luego la quieran meter a la masa!

Optional
1 taza de arándanos (no me gustan las pasas pero me encanta la acidez de los arándanos)
1 taza de nueces picadas

Modo de prepararse

1. Se prende el horno a 350 grados
2. Se mezcla la mantequilla, azúcar morena, azúcar granulada hasta que este cremoso. Yo no tengo esas batidoras “fancis” así que meto las manos y le doy con fuerza. O pásense unas horas meneándole con la cuchara. Adelante.
3. Se agregan huevos, vainilla. Se mezcla bien.
4. Se agrega harina, baking soda, canela y sal. Se revuelve bien.
5. Se incorpora la avena. También las nueces y arándanos si se decide usar.Se revuelve bien.
6. Se deja caer cucharaditas de masa en una charola (untada previamente con mantequilla) con suficiente espacio entre ellas porque tienden a expenderse.
7. Se dejan en el horno de 10 a 12 minutos o hasta que estén color dorado arriba.